Ansel Adams se introdujo en el mundo de la fotografía a partir de sus viajes familiares a Sierra Nevada. Sus primeros pasos consistieron en representar los paisajes del oeste de los Estados Unidos con el estilo pictorialista que primaba en la época, y que consistía en retratar la realidad como si se tratara de obras de arte, valiéndose para eso del desenfoque y una pérdida de nitidez que acercaba estos trabajos a la obra de los pintores impresionistas.

A comienzos de los años ’30, Adams conformó junto a otros amigos y colegas fotógrafos el grupo f/64, que terminó por rechazar el pictorialismo y abocarse a una representación modernista de escenarios fundamentalmente naturales. El foco y la nitidez pasaron a primar en la obra de todos los integrantes del grupo, y la exposición de su trabajo conjunto en el museo De Young de San Francisco a fines de la década sentó las bases para difundir este nuevo estilo.

Desarrolló la técnica conocida como “Zone System”, que consistía en una rigurosa determinación tanto de la exposición como el contraste de sus fotografías, para garantizar una nitidez extraordinaria que es el sello de sus obras más famosas. Para conseguirlo, se dedicó al uso de equipos grandes, con film en blanco y negro de formato grande, que maximizaban el efecto deseado.

Durante los años ’40, Ansel Adams buscó realizar uno de sus proyectos más ambiciosos: la representación a gran escala de la riqueza y diversidad de los parques nacionales de los Estados Unidos. Primero truncado por el ataque japonés a Pearl Harbor y el ingreso del país a la Segunda Guerra Mundial, logró llevarlo adelante tras conseguir una Beca Guggenheim.

Como uno de los fundadores de la revista especializada “Apertura”, contribuyó también a la difusión de los avances en la técnica y las innovaciones tecnológicas.